jueves, 10 de abril de 2014

Después de las europeas

No hace falta ser un Premio Nobel de Economía para saber lo que se nos viene encima después de las elecciones europeas del 25 de mayo. Me explico, no es casual que el gobierno haya encargado un estudio económico a un comité de expertos escogidos por ellos y que cuando estos concluyen que el gobierno debe volver a subir el IVA, el ejecutivo de Rajoy se apresure a decir que estas medidas no se llevarán a cabo. A partir de ahí, tampoco es casual que uno tras otro, los mensajes desde el gobierno, basados en la interpretación aleatoria de datos que realmente no invitan al optimismo, anuncian brotes verdes y recuperaciones que a pie de calle nadie detecta.
Angela Merkel necesita ganar estas elecciones para proseguir con su tarea de evitar la caída de Alemania a costa de países como España, Portugal o Grecia. Y en esta tarea, Mariano Rajoy está muy diligente. Como ya sucedió en las elecciones autonómicas, el gobierno del PP retuvo sus medidas más antisociales y los recortes más agresivos para las economías familiares hasta unos días después de la jornada electoral. Una Europa neoliberal y conservadora con el refrendo de las urnas (detalle este último que tampoco les preocupa en exceso) dará vía libre a los países como España para estrangular, a partir del 26 de mayo, todavía más a los ciudadanos. Los derechos que todavía conservamos se verán volatilizados con leyes que permanecen en la recámara a la espera de que Angela Merkel gire el pulgar de su mano derecha hacia abajo.
Proyectos como el de la ley mordaza, que acabará con blogs como este, serán una realidad si no somos capaces de darnos cuenta lo mucho que nos jugamos en estas elecciones. Dice Stiglizt que la única manera de que Alemania no caiga es el sufrimiento de España, o más bien, de los españoles. Yo creo que una Europa de izquierdas, que no deje caer a nadie, ni siquiera a los que no son europeos, pero se juegan la vida saltando una valla para serlo, será una Europa en la que todos contamos para construír el viejo continente.
Ser la comparsa de Alemania sólo nos supuso paro y pérdida de derechos.
Europa al servicio de los europeos mejor que algunos europeos al servicio de Alemania, ¿no creéis?.